En marzo de 2009, dos miembros del personal del Iniciativo de la Biblioteca Digital de Cuneiforme (CDLI por sus siglas en inglés) de UCLA (Brumfield y Heinle) escanearon 148 lápidas del Museo Egipcio Rosacruz y procesaron las imágenes de las superficies según los estándares de “fat-cross” para complementar la publicación de los Textos Económicos Sumerios del Tercer Dinastía de Ur (SET por sus siglas en inglés) de las colecciones del Rosacruz y otros de los EEUU publicados en 1961 por Tom B. Jones y John W. Snyder de pura transliteración; unas recopilaciones de las lápidas del Museo Egipcio Rosacruz en SET eran publicadas posteriormente por M. Cooper en 1986 (ASJ 8, 309-344) y por J. Carnahan y K. Hillard en 1993 y 1994 (ASJ 15, 246-251; ASJ 16, 310).
Esta toma de imágenes digitales era apoyada por una Subvención de Liderazgo Nacional para Bibliotecas – Construyendo los Recursos Digitales desde el Instituto de Servicios para Bibliotecas y Museos y es parte de la misión en curso del CDLI para asegurar la preservación de largo plazo de los textos inscritos en las lápidas de cuneiforme en peligro y para proveer de acceso global y gratuito a todos los datos sobre los artefactos textuales para alimentar la investigación de cuneiforme.





Dos mil años atrás sobre las arenas del Egipto, los padres de luto ponían a su pequeño niño a descansar de una manera que era de costumbre hasta durante los tiempos de Jesucristo. Le quitaron del joven todos sus órganos menos el corazón, llenaron los restos de sal para curarlos y los envolvieron en lino bañado en resina perfumada. Como todos los egipcios de esa época, tenían la certeza de que sus esfuerzos cuidadosos prepararan a su querido para volverse a la vida algún día.



